Tuesday, July 31, 2012

Ojeriza

En términos generales, me parece que lo que existe hacia Laura Chinchilla Miranda, más que criticidad, es animadversión, ojeriza. Al estar movida sustancialmente por instintos primarios, la animadversión no conduce a la crítica inteligente, sino al choteo, a la mofa, al irrespeto, a la idiotez.

Porque para hablar y criticar hay que ser responsable y esa responsabilidad implica, primero, el ejemplo de la vida propia (la paja en el ojo ajeno), y segundo, inteligencia. Las consignas de tarima como "¡Renuncie ya!", "¡Que se vayan todos!", "¡Corruptos todos!"; las idioteces como "Póngase a bretiar" [sic], los irrespetos como "zorra", "vieja pedorra", o publicar una foto de una calle con un hueco y acompañarla de un "Gracias a todos lo que votaron por doña Laura", más que del Gobierno o de la Presidenta, hablan de quienes las profieren.

Es comportamiento grupal. Y en grupo los individuos se envalentonan y se desinhiben, como en los estadios. La gradería de sol no solo tomó la Asamblea Legislativa, parece que también lo hizo con las redes sociales.

Thursday, July 26, 2012

Yo también los prefiero reales


Yo también prefiero los libros reales, los que leen los valientes.

Los que tienen cicatrices de guerra; los que llevan marcas de noches en vela; los que guardan lágrimas de soledad y suspiros de asombro; los que se añejan conmigo; los que huelen; los que pesan.

Los que trascienden el tiempo y el espacio y me conectan con héroes y villanos, mentores y adversarios, dispersos todos en el presente perpetuo que es la eternidad.

En pocas palabras, yo también prefiero los libros reales, los que me han cambiado la vida y a través de los cuales he construido mi ser.

Wednesday, July 18, 2012

A partir de mañana

No quisiera malbaratar el resto de mi vida. Me gustaría pasar menos tiempo sentado frente a una pantalla, comer menos y más saludablemente, hacer más ejercicio, pasear más, volver a leer libros reales -los que leen los valientes, deshacerme de cosas acumuladas, salir adelante con menos.

Ya no quiero vivir para agradar, sino servir, pero de forma asertiva. Me gustaría compartir más y ser más solidario, pero no de manera complaciente y sumisa, sino siguiendo el ejemplo de Nuestro Señor, el único verdaderamente Santo y en cuya conversión real está el sustento del cambio en esta tierra y la vida eterna en su Plenitud.

Y el momento de comenzar es ahora.


Thursday, July 5, 2012

El credo

Por si a alguien no le ha quedado claro, lo digo a los cuatro vientos: Creo en la Iglesia, que es Una, Santa, Católica y Apostólica.

Además, le agradezco que me permita vivir mi religión en libertad, con inteligencia y responsabilidad. No puedo culparla, por eso mismo, de mis porquerías, ni puedo tampoco entonces, si soy honesto con mi conciencia y tengo algo de vergüenza, hacerme la víctima excluida; eso sería demasiado conveniente.

Hay una moral objetiva, basada en el derecho natural, y no puedo pretender que se amolde a mis caprichos y a mi antojo. No soy el referente absoluto de mi mismo.